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¿Qué es el refuerzo positivo?

 

Reforzamiento positivo para orientar una conducta.

 

Un reforzador positivo psicológico es un acontecimiento que presentado inmediatamente después de una conducta, provoca que la frecuencia o la posibilidad de que ocurra la conducta aumenten.

A grosso modo significa recompensa o premio. Cuando descubrimos que un evento funciona como reforzador positivo para una persona concreta en una situación determinada, puede usarse para fortalecer otros comportamientos de esa misma persona en otras situaciones.

En AGS contamos con psicólogos infantiles especializados en reforzamiento positivo y ansiedad.

Profesionales especialistas en psicología positiva

 

En nuestros 15 años de experiencia profesional hemos ayudado a muchos padres a modificar el comportamiento de sus hijos utilizando técnicas de reforzamiento positivo con el objetivo de corregir aquellas conductas que son inadecuadas y a implementar aquellas otras que son beneficiosas para su crecimiento y educación.

 

El refuerzo positivo es más efectivo que el castigo, que sería cualquier acto que suponga la reducción o eliminación de aquellas conductas que se consideran inadecuadas.

 

Con el refuerzo positivo se crea una asociación entre la forma de comportarse en función de las consecuencias.

 

B.F. Skinner es uno de los teóricos conductistas más relevantes en la investigación del refuerzo positivo. (1).

 

Principio de refuerzo positivo

 

El principio de refuerzo positivo se basa en que si en una situación determinada alguien hace algo que es seguido inmediatamente de un reforzador positivo, es más probable que repita la misma acción la próxima vez que se enfrente a la misma situación.

No siempre somos conscientes de las consecuencias que le siguen a nuestro comportamiento ni de los efectos que tienen sobre nuestras conductas.

 

Por ello, muchas veces no nos damos cuenta de cómo opera el reforzamiento positivo aumentando algunas de nuestras conductas. Otras veces, podemos utilizarlo en terapia para cambiar nuestro comportamiento.

 

Por ese motivo el objetivo por el que el equipo de Ags Psicólogos utiliza el refuerzo positivo es para que el niño aprenda comportamientos que le ayuden al desarrollo cognitivo y a saber manejarse en una sociedad que se rige por una serie de normas que debemos de cumplir.

 

Estas normas también se reflejan en la dinámica familiar siguiendo los valores y creencias que poseen los padres.

 

También en las escuelas es un método que se aplica de manera diaria.

 

Además el refuerzo positivo lo utilizamos no sólo en el ámbito infantil, también es muy efectivo en otro tipo de problemas, como en una terapia de pareja o de familia para mejorar las relaciones entre los miembros o en un caso de adicción donde el refuerzo positivo ayudaría a la reducción de la conducta de consumo.

 

¿Qué tipos de refuerzos positivos existen?

 

Refuerzo positivo natural.

Cuando nuestras acciones causantes, generan unas consecuencias lógicas derivadas de nuestras acciones.

Refuerzo positivo por recompensas.

Disfrutar de una situación agradable, tras realizar una tarea, que requiere cierto esfuerzo.

Refuerzo positivo social.

Cuando alguien o grupo de nuestro entorno, valora una tarea o acción que hemos realizado. Por ejemplo, un responsable de departamento, agradeciendo a su equipo el buen trabajo.

Refuerzo positivo tangible.

Disfrutar de un bien tangible positivo (juguete, dinero…), tras realizar una tarea o comportamiento que requiere cierto esfuerzo, para la persona premiada.

 

Ejemplos de refuerzos positivos

 

Ejemplo de refuerzo positivo natural.

  • Si voy al gimnasio y como sano, me sentiré mejor.
  • Si estudio de forma continuada y concentrado tendré mas posibilidades de aprobar.
  • Si soy comprensivo con los demás, será más fácil que lo sean conmigo.

 

Ejemplos de refuerzo positivo por recompensas.

  • Hoy he trabajado mucho, así que por la tarde me relajaré viendo una película.
  • Cuando termine las tareas, me iré a jugar con mis amigos.
  • Limpiaré la casa y al terminar me prepararé un aperitivo en el jardín.

 

Ejemplos de refuerzo positivo social.

  • Muy bien hijo, te organizaste muy bien las tareas de la semana.
  • Felicito a todo el equipo, por el proyecto entregado.
  • Hoy has defendido muy bien, te felicito por tu compromiso con el equipo.

 

Ejemplos de refuerzo positivo tangible.

  • Si sacas buenas notas, pondremos una canasta en el jardín.
  • Si consigues un trabajo, te ayudaré a pagar tu piso.
  • Si consigues aumentar las ventas, te ascenderemos de puesto y sueldo.

 

Seleccionar correctamente el comportamiento que se quiere incrementar

 

Una vez hemos explicado qué es el Refuerzo positivo, cuál es su función y qué tipos hay, un psicólogo especialista debe saber poner en marcha un programa para implementar aquella/s conducta/s que queremos que el niño aprenda.

 

Por eso lo primero que tenemos que hacer es responder a esta pregunta:

 

¿Qué hacemos para que sea eficaz?

 

Se debe identificar el comportamiento específicamente. Si por ejemplo queremos aumentar la “simpatía” debemos identificar aspectos específicos, como sonreír más etc.

 

En la clínica hemos utilizado el refuerzo positivo en diversos ámbitos como dormir solo, recoger los juguetes, comer solo, irse a dormir a una hora determinada, en hábitos de higiene, problemas de comportamiento, etc…

 

Seleccionar correctamente los reforzadores

 

Sobre gustos no hay nada escrito. Sin embargo, hay algunos estímulos que son reforzadores para todo el mundo, como la comida si no se ha comido nada en las últimas horas.

 

Los reforzadores positivos son acontecimientos que fortalecen una respuesta cuando se dan después de que esta haya ocurrido.

Podemos organizar los reforzadores positivos en cinco categorías:

 

Reforzador de Consumo.

galletas, golosinas, refrescos.

Reforzador de Actividad.

Ver la televisión, ojear un libro de dibujos, mirar por una ventana.

Reforzador Manipulativos.

Colorear, montar en bicicleta, jugar con algo.

Reforzador de Posesión.

Sentarse en su silla preferida, ponerse los pantalones que le gusta, disfrutar en exclusiva de un objeto.

Reforzador Social.

Abrazos, elogios, sonrisas. Recibir atención de otras personas es un reforzador muy potente.

Por otro lado, David Premack formuló en 1959 formuló el principio de Premack, según el cual la oportunidad de llevar a cabo una conducta de alta probabilidad de ocurrencia (algo que hacemos muy a menudo) puede emplearse para reforzar la conducta de baja probabilidad de ocurrencia.

 

Se aconseja permitir que la persona implicada elija ella misma los reforzadores, aunque nunca se tiene la seguridad de que algo es un reforzador hasta que se demuestre que funciona realmente como tal para esa persona, es decir, un objeto o evento se define como reforzador sólo por su efecto sobre la conducta.

 

Si hasta aquí alguien está pensando que al introducir reforzadores después de cada conducta que queremos aumentar disminuye la motivación intrínseca (la que te motiva a hacer cosas por el simple placer de hacerlas) y aumenta la extrínseca (la que te motiva a hacer cosas por recibir algo a cambio), es necesario decir que todos los reforzadores implican estímulos externos (extrínsecos) e internos (intrínsecos), por lo que la motivación intrínseca no se vería disminuida.

 

Un porcentaje elevado de padres que hemos tratado en nuestra clínica les cuesta encontrar reforzadores positivos en sus hijos. 

Estos suelen ser escasos y por eso tenemos que ayudarles a explorar y encontrar una variedad suficiente para no caer en la rutina y que sean efectivos. 

Por eso es muy importante tener en cuenta no sólo la opinión de los padres sino también la del niño.

Lo mismo ocurre por ejemplo con las parejas. Es muy común que un miembro de la pareja esté utilizando refuerzos positivos que no se corresponden con las expectativas del otro miembro, y es por desconocimiento. 

Esto es lo primero que tenemos que identificar y corregir para cambiar la dinámica.

Seleccionar correctamente como se otorgan los reforzadores.

 

Las operaciones motivacionales (de establecimiento o de abolición) hacen referencias a situaciones o condiciones que alteran temporalmente la efectividad de un reforzador, así como la frecuencia de la conducta reforzada.

 

Dos de estas situaciones son la privación y la saciedad:

Privación:

Describe el periodo, antes de la sesión de entrenamiento, en el que el individuo no experimentó el reforzador. Se trata de una operación de establecimiento.

Saciedad:

Se trata de la condición en la que la persona ha experimentado tanto el reforzador que ya no es reforzante. Se trata de una operación de abolición.

 

La mayoría de los reforzadores perderá efectividad a no ser que se haya privado a la persona de ellos durante un tiempo antes de otorgarlos. Generalmente, cuanto mayor haya sido el tiempo de privación más efectivos serán. Si estoy con el estómago lleno porque me he tomado un paquete de galletas, esas galletas difícilmente van a reforzar un comportamiento.

 

Generalmente, cuanto mayor haya sido el tiempo de privación más efectivos serán.

Si estoy con el estómago lleno porque me he tomado un paquete de galletas, esas galletas difícilmente van a reforzar un comportamiento.

Seleccionar correctamente el tamaño del reforzador

 

Debe ser lo suficientemente grande como para reforzar la conducta que se quiere incrementar, pero lo suficientemente pequeño para minimizar la saciedad y que se puedan hacer varios ensayos en una sesión.

 

Debe ser lo suficientemente grande como para reforzar la conducta que se quiere incrementar, pero lo suficientemente pequeño para minimizar la saciedad y que se puedan hacer varios ensayos en una sesión.

 

Por ejemplo si lo que queremos es que nuestro hijo aprenda a recoger su habitación y sabemos que le encantan los cromos de fútbol, al principio debemos de dárselos progresivamente, es decir, de uno en uno a medida que va realizando las conductas que queremos que aprenda, como hacer la cama, doblar el pijama, etc.,.

Es decir, no debemos de entregarle el paquete entero cuando ha terminado de recogerla sino darle el refuerzo (cromo) a medida que va realizando conductas que le aproximan a aprender a recoger su habitación.

Usar instrucciones o reglas.

 

Las instrucciones pueden facilitar el cambio conductual de varias maneras, por lo que es aconsejable utilizarlas. En primer lugar, si se entienden aceleran el aprendizaje.

 

En segundo lugar, pueden influir en un individuo que trabaja por un reforzador demorado (como cuando te pagan al final de mes por tu trabajo) las instrucciones median o “hacen de puente entre la respuesta y el reforzador demorado. En tercer lugar, seguir instrucciones nos ayuda a aprender a seguir instrucciones.

 

Por eso es fundamental que las instrucciones y normas queden claras. Los padres deben de saber explicar a su hijo exactamente qué es lo que quieren que haga y en ese caso, qué refuerzo va a conseguir.

Al principio es importante que el refuerzo sea bastante continuo, y una vez se ha conseguido instaurar la conducta, los refuerzos se van retirando hasta su supresión o sustitución por refuerzo sociales.

Diferenciar entre refuerzo contingente y no contingente.

 

Ello depende de cuándo es presentado el reforzador:

 

Refuerzo es contingente

Cuando una conducta ocurre antes de que el reforzador sea presentado. Le doy a mi perro una galleta cada vez que obedece mi orden “sienta”.

 

Refuerzo es no contingente

Cuando el reforzador se presenta en un momento determinado, independientemente de qué conducta le ha precedido. Le voy dando galletas a mi perro cuando me parece.

 

Hay que tener cuidado con los reforzadores no contingentes, ya que además de no favorecer la conducta deseable, puede incrementar comportamientos no buscados que se han reforzado por casualidad. Es decir, la conducta que es seguida accidentalmente por un reforzador se fortalece aunque no fuera esa la intención. Esto se denomina reforzamiento fortuito y se conoce como conducta supersticiosa a la obtenida mediante este mecanismo.

 

Por eso al principio se recomienda que el refuerzo sea contingente, es decir, seguido de la conducta que queremos que aprenda el niño para que no haya lugar a confusión y una vez se ha implementado ir salteando teniendo cuidado en no entregar el refuerzo en un momento en que el niño está haciendo una conducta inadecuada.

 

Cambio de reforzador artificial a reforzador natural

 

Hay dos tipos de reforzadores:

 

Los naturales.

Estos tendrán lugar en entornos naturales y no están programados.

 

Los artificiales.

Manipulados deliberadamente por psicólogos o profesores para que actúen incrementando una conducta.

 

Después de haber establecido una conducta gracias al reforzamiento positivo (que un niño diga palabras y reciba una golosina), es posible que un reforzador del entorno natural de la persona asuma su mantenimiento (que en casa diga palabras y reciba atención de los familiares).

 

Al principio del tratamiento se suelen utilizar reforzadores artificiales (golosinas, cromos, etc) ya que son más tangibles y el grado de refuerzo es mayor que los naturales.

Pero a medida que se va implementando la conducta que queremos que el niño aprenda debemos de ir combinando los refuerzos artificiales con los naturales hasta acabar siendo solo naturales (qué bien lo has hecho, estoy muy orgulloso de ti, etc.).

¿Qué puede salir mal?

 

Este principio no solo opera para las personas que lo conocen y aplican para aumentar conductas adaptadas, también lo hace para quien lo desconoce y, sin saberlo, podrían fomentar comportamientos in adaptativos, como por ejemplo, si mi hijo me está molestando mientras escribo este artículo y le doy 5 euros para que vaya a comparar chuches y me deje trabajar, es probable que en un futuro vuelva a hacerlo.

 

De este modo, muchas conductas disfuncionales pueden deberse a la atención social que se recibe al hacerlas, como cuando un niño se porta mal y recibe más atención que los demás.

Si consideras que tu hijo tiene problemas de comportamiento en casa, en el colegio o en cualquier otro entorno en Ags Psicólogos podemos ayudarte.
Llevamos más de 15 años trabajando el refuerzo positivo y ayudando a muchos niños con este tipo de problemas.
Para ello es muy importante que elijas un profesional de la psicología experto en refuerzo positivo.

Cualquier aclaración no dudes en ponerte en contacto con nosotros.
REFERENCIAS:

(1) Ying-kuan, X. (2003). Exploración de la teoría del refuerzo de BFSkinner. Revista de la Universidad Normal de Guizhou .